
Y cómo no, apareciste como siempre, tarde y mal. Si ya te lo dije hace tiempo, pero no me hiciste caso. Siempre tenías esa seguridad de que yo no conseguía superarte y seguía libre al mundo pero atada emocionalmente a ti. Hasta hace dos meses.
No voy a mentirte, no fue fácil quitarte de mi cabeza. Tuve que trabajar duro, incluso hablar con un especialista que me ayudó a cerrar ese capítulo de mi vida. Pero lo conseguí. A finales de agosto aun te pensaba, sobretodo habiendo cosas en la ciudad que me recordaban a ti. Y te odiaba. Odiaba haberte conocido. Odiaba haberte deseado. Odiaba haberme equivocado.
Y esa tarde lo cambió todo. Apareció él. Y todo gracias a la promesa de unas cervezas dos meses atrás. Justo el día en que más deseaba olvidarte, conseguí hacerlo durante toda una tarde. Él y yo, éramos un espejismo en un bar extraño, curiosamente llamado Troya ¿podría ser una señal o una pura coincidencia? Y solo estábamos para nosotros dos, no había ninguna extraña fantasía, ni malos recuerdos, ni nada. Ahí fue mi principio y tu fin.
Ni siquiera pensé en que volvería a saber de ti. Pero apareciste, volviste de nuevo con el mismo cuento y la misma conversación barata buscando sigilosamente un perdón, una redención que no te mereces porque no te la has ganado.
Debo decir que disfruté de nuestra última conversación de chat. Porque fui yo, porque no suavicé las cosas, porque te dije lo que sentía, lo que pensaba, porque sin buscarlo conseguí servir en un plato frío todo lo que necesitabas saber. Supo como una venganza no buscada pero disfrutada.
Será la última vez que hable de ti en este blog. A partir de ahora Z será solo la última letra del abecedario.
viernes 23 de octubre de 2009
Cosas que te he dicho II
Escrito por Alas en 21:41 3 comentarios
domingo 18 de octubre de 2009
Continuamos...

Han pasado muchas cosas en este último mes y medio. Apareció alguien en mi vida y sigue ahí, aun en la distancia. Me dejé llevar desde el principio, sabiendo que podría haber una fecha final, pero todo fue mejorando en progresión geométrica. Y al final no hubo final, sino el principio de algo.
¿Qué puedo decir de él? Que es la persona que he estado buscando, que me llena en todos los sentidos, que alimenta mis ilusiones, me completa y me da alas ¡Ufff, ALAS! Que le quiero y quiero pasar con él el resto de mi vida. Peeero...
El mes terminó, él se fue lejos pero queríamos, queremos, seguir y seguir sumando. Me cuesta aun creer que esto me está sucediendo a mí. No creo que estas cosas existan más allá de las pantallas de televisión.
Ahora lo puedo analizar desde la lejanía. Ahora lo siento distante, a veces como un sueño, como una idea, no como una persona de carne y hueso. A veces me planteo si lo que siento es real o solo es una ilusión. Si le quiero a él o solo quiero la situación que él me ofrece.
También a veces dudo de él, de si realmente me ama como dice o simplemente soy un capricho temporal. ¿Y si hay algo en mí que le recuerda a su ex con la que tuvo una tormentosa y larga relación de 4 años y por eso el flechazo? ¿Y si no ha habido flechazo y solo necesitaba a alguien en su vida para entretenerse, para olvidar o porque no puede estar solo...? Algo me dice que no confíe al 100%, que todo el mundo miente, que es más fácil ser cobarde y acomodarse a una situación que enfrentarse a la verdad, que las traiciones se repiten, que la gente es egoista y al final cada uno tira para sí mismo.
La distancia, la falta de realidad, me hace dudar, me mata. No sé si seré capaz de sobrellevar una relación así aunque sea por unos meses. De todas formas en breve iré a verle y supongo que mis dudas se disiparán de nuevo, me recargaré de seguridad, amor y sexo, mucho sexo.
Escrito por Alas en 21:12 1 comentarios
Etiquetas: Nueva yo, Nuevo día, Reflexiones
domingo 13 de septiembre de 2009
Happy II
Si me definiera una palabra, sería entrega. Me he dado cuenta gracias a él. Él... ¡ufff! No creí que existiera algo así. Dejé de creer en cuentos de hadas hace muchos años. Y ahora parezco una cría soñando despierta todo el día.
Entrega. Me he entregado. A él, a Z, a H, a L... a todos. Y solo obtenía decepciones contínuas. Me devolvían patadas, frustraciones, mentiras... Hasta ahora. O eso creo. Quiero creer.
Aunque siempre me queda una pequeña duda, una Alas desconfiada, dolida e incrédula que me dice que no me confíe, que esto no seguirá adelante, que la magia desaparecerá y que pronto veré los hilos tras las marionetas. Pero no la dejo ganar.
Mientras tanto sigo en mi nube...
Escrito por Alas en 18:41 1 comentarios
Etiquetas: Canciones especiales, Luz, Nueva yo, Nuevo día
miércoles 2 de septiembre de 2009
Happy
Aun no me lo creo, pero ha aparecido. Una mora, no, una morera completa. Me ha devuelto la ilusión de la adolescencia y sentimientos que creía perdidos. Estoy en una nube, y no quiero bajar, aunque me toque hacerlo dentro de un mes. Mientras disfruto como una quinceañera, ¡y cómo!
Ufff, le deseo...
Escrito por Alas en 12:43 1 comentarios
miércoles 26 de agosto de 2009
De repente un extraño

De repente ha aparecido alguien, alguien que puede marcar la diferencia.
Desde el principio creí saber por dónde iba él y a eso le respondió la Alas sobrada y resabidilla. Pero su respuesta a todo ello fue lo contrario a la esperada, o demasiado coincidente. Fue como golpear a una pelota de frontón, cuanto más fuerte le das, con más potencia regresa. Ahora, aunque le aseguro que le veo venir en todo momento, en mi interior me siento perdida y no sé cómo encajar las piezas que me ofrece.
El caso es que nos decimos muchas verdades, mi mente se siente a gusto, mi cuerpo no se pone en guardia y mi corazón no ha salido despavorido. Él intenta romper mi coraza (también tiene la suya propia), me dice cosas que quiero oír y parece sincero cuando pretende demostrar que hay excepciones. Aunque mi cabeza me avisa a gritos: no te fíes.
Hacía mucho que no me sentía con la sonrisa de idiota, revisando el móvil cien veces, releyendo los mismos mensajes estúpidos... y no, no quiero decirlo, no quiero ni pensarlo. Solo sé que me gusta la sensación. Y no me planteo nada, aunque mi cabeza me lo dice. No quiero complicarme la vida, no con una persona así. No es mi tipo, desaparece en un mes, no comparto muchas cosas con él y no le veo dentro de este mundillo perverso.
Pero me gusta.
Escrito por Alas en 19:31 1 comentarios
Etiquetas: Entreguerras, Luz, M, Nuevo día
martes 25 de agosto de 2009
Reflexiones de una noche de verano

Es una continua batalla, a ver quién gana.
Es cuestión de quién tiene el poder y cómo.
Hay dos batallas siempre en juego: la física por nosotras y la emocional por ellos.
Si nosotras ganamos la batalla física, están perdidos, a nuestra merced. Podemos hacer con ellos lo que queramos, llevarles por cualquier camino y hacer que se arrastren si es necesario. Es un poder que todas conocemos, que todas explotamos y exprimimos al máximo pero que no todas pueden ganar.
La batalla emocional es más cruel. Si la ganan los hombres, peligroso. Estamos perdidas, a su disposición para que hagan de nosotras lo que deseamos y lo que detestamos. Termina siendo una partida de pin-pon sin raqueta en donde hay más de una bola en juego. Lo peor de todo es que aun sabiéndolo, seguiremos la partida. Por suerte para nosotras es un poder que muchos no saben utilizar. Por desgracia, los pocos, abusan.
Batalla física vs. emocional. En algo nos parecemos unos y otros. Somos igual de crueles, igual de fríos y calculadores cuando nos creemos vencedores onmipotentes en cualquiera de los bandos.
Quien tiene el poder gana. Quien consigue tirar hacia su propio campo gana.
Y hoy me pregunto, quien tiene el poder... ¿gana?
Escrito por Alas en 11:24 4 comentarios
Etiquetas: Entreguerras, Reflexiones
viernes 21 de agosto de 2009
Dissatisfaction

Quizá tenga razón jjadde seda negra de Gor.
Nada me satisface. Pero la sensación no es de ahora. En cuanto a los hombres, me siento atacada por ellos, me siento incómoda. Y siempre estoy a la defensiva. Al menor signo de ataque, me defiendo y huyo.
Un amigo me ha invitado a pasar con él el sábado en la playa. Y ya me he puesto nerviosa. Al final le he dicho que no sabía lo que iba a hacer el sábado. Y sí lo sé: cualquier cosa menos estar contigo a solas.
Otro amigo me ha propuesto venir a verme en septiembre aquí. No estaría en mi casa, sino en un hotel. Pero también me ha puesto nerviosa. Aun no le he contestado pero estoy buscando la manera suave de decir que se quede en su casita.
Y otro más, el Amo que me ronda el email. Que le llame, que quedemos, que no muerde, que no me va a atacar... ¡Que no quiero, leche! No me apetece estar a solas con él. Ni con el otro. Ni con el de más allá. Ni con ninguno en masculino singular. Me agobian. Les temo. Les aborrezco.
Aysss... tengo que superarlo. O hacer algo. En septiembre me apunto a kick-boxing. Y a pegar patadas al aire, a ver si funciona y me quito el estrés.
Escrito por Alas en 12:39 2 comentarios
Etiquetas: Entreguerras, Nada